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lunes, 14 de septiembre de 2009

JESUS, EL DIABLO, EL CHE Y YO (PARTE I - CUANDO JESUS FUE PECADOR)


Cuando Jesús fue pecador, nadie escuchaba sus palabras, todos se burlaban de él. Recuerdo haberlo visto varias veces con lágrimas en los ojos corriendo hacia un bosque con un pan y un pez, tratando de perfeccionar su único truco el de multiplicar precisamente pan y pescado. Recuerdo escuchar a Judas, Mateo, Juan entre otros, apostando a que Jesús jamás perfeccionaría su truco. Luego, cuando caía la noche, nos acostábamos en el mismo bosque cerca de aquella piedra y solíamos tomar esa botella de vino hasta embriagarnos.

Cuando Jesús fue pecador, pasábamos todos los viernes a aquella casa de prostitución y recuerdo que el buen Jesús nos regalaba 5 monedas de oro a cada uno para que nos divirtiéramos un rato en dicha casa, el se iba con María Magdalena (su prostituta favorita) y Andrés siempre le solía llamar el Mesías, ya que nadie conocía mejor las casas de prostitución que Jesús. Esos días volvíamos a dicho bosque y volvíamos a embriagarnos.

Cuando Jesús fue pecador, solíamos molestar a Simón cambiándole el nombre a “Pedro”, caminábamos con nuestra mejor amiga la botella de vino a veces con la ayuda de Mateo que trabajaba de recaudador de impuestos e íbamos a las casas de los invasores romanos y estafábamos a la gente para poder comprar mas vino, luego comprábamos armas y emborrachábamos a Simon el Cananeo para que hiciera algo gracioso, aunque casi siempre se ponía a hablar de sus ideales y quería pelear con algún “seguidor”. Si es cierto queríamos hacer nuestra revolución, pero no teníamos educación, éramos unos borrachos con rabia, vistos por la sociedad de la misma manera que con la que son vistos los “rock Star”.

Cuando Jesús fue pecador, nos metíamos a las iglesias, a gritar sandeces, la mayor parte del tiempo estábamos bajo los efectos del alcohol, a veces llegaban los romanos pero la gente era tan ignorante, pero menos que la gente de hoy en día, que siempre llegaba alguna señora y nos ayudaba. Después de todo éramos jóvenes, rebeldes y hasta hippies.

Cuando Jesús fue pecador, nos caía mal todo aquel que predicara la palabra de dios, por eso tuvimos que obligar a Jesús a que perfeccionara su truco de los panes y los peces para poder decir que el era el hijo de dios. Solo queríamos pasar un buen rato, es que es tan fácil manipular las cabezas de las personas, solo háblales de algo que no conocen y listo. Vil truco mediático. Por suerte Jesús era guapo, sino, no creo que nos hubiera ido tan bien.

Cuando Jesús fue pecador, desafiamos al imperio romano que tanto odiábamos y nos hicieron pasar la mayor pena de nuestra vida, ya que Judas Iscariote se quería ganar su “salve” y bueno si no era el estoy seguro que alguno de los otros “panas” lo íbamos a hacer después de todo vivir en la calle no es fácil. Pero sí, algún día Jesús fue pecador.




Jeansin*World 2009