Tus ojos, tus ojos, solo tus ojos, luego tú linda mirada, tú forma de verme y vuelvo y caigo en tus ojos. – Espera un minuto, déjame adentrarme en tus pupilas, déjame fotografiarlas con mis propios ojos para cada mañana al abrir mis ojos, recordarte tal como la primera vez, tal como la primera vez que vi tus ojos.
Me pregunto mientras consulto con mi almohada todas las noches - ¿Qué será?, - ¿Seguirá siendo tus ojos?, ¿o quizás tu cuerpo?, ¿Quizás tu forma de mentirme?, ¿Quizás mi manera de creerte?, la verdad no lo se, no me interesa saber, me conformo con ir mañana a tu casa y ver tus ojos, esos lindos ojos que me transforman en un espía, en un fanático del arte, en un admirador de tus ojos.
Curiosamente, tus ojos son tímidos, ojos que esconden muchas historias, ojos a su vez tan tiernos, tan hermosos, tan llenos de alegrías, tan tuyos.
Al final de la noche, me di cuenta que no eran simplemente tus ojos miel, es algo mas, es algo mas que ni siquiera mis ojos pueden ver y es ahí que le da vida al musculo que hace posible mi vida, que hace posible sentir estas cosas por ti, que hace palpitar mis neuronas, hace que mis manos suden cada vez que te veo. Musculo que para mucho es tan rojo y tan lleno de sentimientos que trilladamente se regalan los 14 del 2. Haces palpitar ese musculo, me haces que sienta, haces que te escriba esto, hace… Si, haces que te desee ver.
… y si, solo ¿Volvemos a empezar?
Jeansin*World 2010

