Y Empieza otra semana, la semana 39, 19, 21, 51 del año, pero a quien le importa. Otra semana con un día feriado, en donde la lotería juega dos veces, en donde es quincena o en donde no, en donde la gasolina subirá o el martes pasara un evento grande en el mundo, una semana como otra en la que no se que pasara, en la que nuevamente me tengo que levantar temprano, en la que tengo que nuevamente empezar a vivir, rutina, rutina, maldita rutina.
Es lunes, otro lunes en donde tengo una pequeña gigante crisis existencial y me digo, - “Tranquilo, ya haz pasado por esto.” Es lunes y nuevamente cuento las semanas que me faltan para salir de vacaciones. Estoy en el trabajo y veo a mis compañeros pidiendo la misma comida que piden siempre, las mismas lagañas, el bostezo que delata las últimas copas en las últimas horas que derramaron el domingo. Es lunes y nuevamente decido volver a empezar y más nunca volver a saber de ti.
Heme aquí, en la misma silla de siempre, escuchando la misma canción de todos los días, trabajando mentalmente ente mis deberes y la pereza dominadora de almas, heme aquí luchando con mis temores dándole la bienvenida a las ganas de vivir, las ganas de todos los lunes de empezar de nuevo, tratar de vivir el “cliché”, odiando que este país sea tan pequeño, la incomodidad domina mi cabeza y dejo de pensar que ya he estado aquí y solo quiero salir a correr, no hacer nada, dejar de pensar. Porque los pensamientos son un arma de doble filo, un machete con la cuchilla mas afilada, en donde me permite ver más allá, pero días como hoy, lunes, maldito lunes, me hace querer detener todo y volver a empezar nuevamente, volver a empezar.
Sin darme cuenta vuelvo a recorrer mis recuerdos, tus recuerdos y por un segundo me digo que es imposible volver a empezar, pero lo olvido y me digo hay que ser fuerte. Un momento.
Ya casi se acerca el medio día, una comida, la mitad del día, entre poco saldré de aquí, llegare a casa, seré libre entre cuatro paredes. Seré esclavo de mi sueño, porque al final siempre termino siendo esclavo de el.
Entre la rutina arrolladora y mi sacrilegio ante el lunes, quiero algo nuevo, volver a empezar, algo que haga mis lunes una experiencias, quizás sea algún tipo de droga psicotrópica, de seguro necesito una sustancia psicotrópica para esta pereza inherente de la rutina y mi odio excesivo ante el lunes, otro lunes que promete mucho pero que no le encuentro sentido a nada y es que es justamente eso lo que me provoca el día de hoy.
En el momento que decido continuar con mi vida y olvidar esta pagina rayada, soltarla al viento y esperar que las palabras salgan volando como alguna especie de águila, mi animo se levanta de la cama y pone un pie el piso, ve el reloj y decide empezar el día, el sueño fue bueno, placentero, escucha el sonido de la mañana y dice en voz alta - “¡Que Buen lunes!”. Mi alma y espíritu se contagian del humor de mi ánimo. Y deciden despertar también, ya que quizá esta sea la única forma de tumbar el gobierno del dictatorial cuerpo y cerebro que acechan con gobernar en una dictadura opresora y el primer paso para tumbarlo empieza por dominar el lunes.
1, 2, 3... Comenzamos de nuevo.
Y Empieza otra semana, la semana 39, 19, 21, 51 del año, pero a quien le importa. Otra semana con…


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