El domingo pasado abrí los ojos y
me di cuenta que en menos de 3 años llegare a los 30, de seguro esta frase ya
la había pensado en el pasado, lastimosamente siempre aparece en mis
pensamientos después de alguna “cagada” y estoy seguro que no solo a mi me
sucede sino a todo el mundo.
El tema es que me encanta la
bebida en especial las cervezas, una cerveza pilsner en una cálida noche en un
bar o una Weizenbier para conversar las
viejas tertulias con los amigos y porque no, una lager bien fría para estar en
la playa y refrescar el hígado. En fin me encanta, he aprendido a vivir con
esta y a veces creo que esta ha aprendido a vivir conmigo, es una compañera
inseparable que me ayuda a desinhibirme, divertirme y perder el control. No hay
mejor combinación que esta.
Si bien es cierto la cerveza tiene contenido en vitaminas, sales
minerales, proteínas, fibras, micro nutrientes y carbohidratos. Y según un
estudio la cerveza incrementa el colesterol bueno, mejora la coagulación de la
sangre, tiene un alto valor nutricional y favorece la digestión. Inclusive se aconseja el consumo diario de cerveza hasta a
las mujeres en periodo de lactancia, por sus proteínas que estimulan el flujo
de la leche materna. Obviamente todo en un consumo moderado. Pero ¿Qué es beber “moderadamente”? Estuve
leyendo un artículo por internet en donde un hombre puede beber 4 bebidas (en unidad) diariamente o 20
semanalmente, El punto es que por lo general me tomo 20 diariamente. Tampoco con
esto quiero decir que soy el tipo más “alcohólico” del mundo y de hecho no le
encuentro nada malo a tomarme 20 cervezas todos los días, seguramente lo
hiciera si viviera en una isla donde solo me preocupe por estar vivo,
lastimosamente tengo que venir a trabajar, hacer ejercicio, atender al perro, echar
gasolina al carro y vivir con una familia. Y añadiéndole un poco de
tragicomedia al texto cada vez que me tomo 20 cervezas y llego a casa, 8 de 10 veces salgo victorioso las otras 2 son
el fin del mundo y siempre hay invitaciones en mi mesa de noche para atender a
un “meeting” de AA el lunes.
Si tengo que decir algo, es que
le tengo respeto al alcoholismo y me siento cada vez que me pasa una “cagada”
como si fuera el hijo de Guillermo Tell con la manzana en mi cabeza. Supongo que de vez en cuando siempre hay una
buena excusa para hacer un alto darle respiro al cuerpo y volver a empezar de
nuevo, ya sea para bien o para mal, como todo en la vida.
“El autocontrol es la habilidad de controlar las propias emociones, comportamientos y deseos con el fin de obtener alguna recompensa posterior, es la capacidad de gestión eficiente del futuro.”
Luego no contento con dicha respuesta busque en la Real Academia Española y esta me respondió lo siguiente:
“Se trata de un concepto que hace referencia al control de los propios impulsos y reacciones, y que supone una serie de técnicas de relajación.
El autocontrol podría definirse como la capacidad consciente de regular los impulsos de manera voluntaria, con el objetivo de alcanzar un mayor equilibrio personal y relacional. Una persona con autocontrol puede manejar sus emociones y regular su comportamiento.”
Creo que nunca en mi vida he tenido autocontrol, o si lo tuve no sé en qué momento lo perdí. El punto es que el autocontrol me suena como a no divertirse, como “aburrido” supongo que debería ir a comprar un poco de esto en el supermercado y tomarme 4 cervezas por día. Como si todo fuera tan fácil pero es que al final no me queda de otra, porque la verdad estoy un poco agotado de jugar a ser el hijo de Guillermo Tell y saben algo creo que al final siempre tuve la respuesta y era exactamente lo mismo que me dijo mi psiquiatra luego que regresé de rehabilitación a las drogas en el 2008. “You know better”.
Y al final sí, es así. Si escribo
estas líneas que son más personales que un calzoncillo mío, es porque me da
igual y porque soy así y hasta mejor si me ven en la calle me dicen “mírate estas ebrio.” Y abriré mis ojos y me
acordare de mi carro y mi calzoncillo. Y lo hago porque no quiero ser como esos
idiotas a los cuales una vez pertenecía que hacen a “vox pópuli” sus ganas de
que venga el tigre de las adicciones y se los coma, en verdad eso no causa
ninguna gracia. Me toco vivir y llorar con gente que realmente sufre el tema de
las adicciones y no es muy gracioso que digamos una vez que estas allá dentro.
Bueno para terminar con esta habladera de paja, solo quiero agregar que estoy
limpiando mi cuerpo, ya pase por la abstinencia no me iré de farra hasta el 2
de junio y solo me tomare 20 cervezas al día. Después de todo la vida es para “tomársela
suave”.




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