
De 4 a 5 de la tarde y sus completos sesenta minutos, minutos que pasan tan despacio y llenos de detalles como la vida de un anciano que solo espera morir, a esa hora y en especial un viernes, los ánimos y la motivación de hacer un buen trabajo se diluyen como una cucharada de sal en el agua. Las ganas de “relajarse” empiezan a invadir el cuerpo y las pajas mentales sobre un fin de semana venidero empiezan a invadir la mente, cuando ya entras en si son las 5:19 PM.
Una vez entras en el sentimiento gigantesco de libertad que trae consigo los viernes, se empieza a olvidar los traumas, obligaciones, preocupaciones, furias, metas y hasta amores que puede llevar en si la palabra “trabajo” y creo que es cuando empieza el “relajamiento”, lo pongo entre comillas porque a veces es mas relajante una silla, un escritorio y una computadora que lo que sucede en un fin de semana, en especial un fin de semana donde el alcohol sea parte esencial de lo que llamamos divertirnos o relajarnos y digo esto por experiencia propia. Una vez el dicho viernes dejan de ser las 5 PM a 1 AM del sábado, empieza a salir y relucir las personalidades y actitudes que muchas veces guardamos para nosotros mismos y solo para nosotros.
Ya sea que uno sea un “heavy drinker”, un tomador social cualquiera o simplemente el que se toma 3 cervezas a la semana, en algún momento saldrá a relucir aquella persona que somos y muchas veces se nos olvida por obligaciones con el patrón. Ya a las 3 AM del mismo viernes/Sábado habrán quedado solo los tomadores de verdad o alguna que otra persona por alguna casualidad, ese día se la quiere “pegar”, lo cual no le encuentro nada de malo, es mas desde mi punto de vista bastante personal, una buena compañía y buenas tertulias siempre harán una buena noche.
Según un estudio que realizo el departamento de Salud de Inglaterra en el 2008, en donde tuvieron la maravillosa idea de definir a los tomadores fuertes o “heavy drinkers” en este estudio se basaban en personas que toman entre 35 a 50 tragos o cervezas a la semana. En dicho estudio mostraban a nueve tipos de tomadores fuertes que detallo a continuación:
Tomadores Des estresantes: Son los que toman para retomar el control de sus vidas y tranquilizarse.
Tomadores Conformistas: Están manejados por la necesidad de pertenecer y buscar una estructura en sus vidas, es típico en hombres de 45 a 59 años y con trabajos administrativos.
Tomadores Aburridos: Consumen Alcohol para pasar el tiempo, buscando estimulación para sobrellevar la monotonía de la vida y hace que el alcohol los ayude a sentirse confortables y seguros.
Tomadores Depresivos: Pueden estar en cualquier edad o género y grupo socioeconómico y Obviamente toman para no sentir su depresión.
Tomadores “re-vinculados”: Son los que toman para seguir en contacto con las personas que son allegadas a ellas.
Tomadores de comunidad: Están motivados por pertenecer a un grupo.
Tomadores Hedonistas: buscan estimulación y quieren abandonar el control. Casi siempre son personas divorciadas o personas que quieren sobresalir entre la multitud.
Los “Macho Drinkers”: Pasan sus borracheras en bares o discotecas, generalmente son hombres de cualquier edad y quieren sobre salir.
Los casi dependientes: No importa si se toma en una casa o un bar. Ellos van a tomar en el día o noche, días de semana y fines de semana, toman rápido y a menudo.
Aunque algunas cosas de este estudio me parece una gran cantidad de “paja”. También me llama la atención que por lo menos en mi caso, me identifico con varios de estos tipos de tomadores y de seguro uno cuando lo lee también.
En fin a medida que las horas se acortan y el efecto del alcohol entra en el cuerpo, empiezan a relucir las situaciones que a veces muchas personas les llaman al día siguiente, la famosa “goma moral” y aunque dicho termino me parece súper hipócrita, porque después de todo si llegaste a ese punto de la borrachera ,en donde se empieza a hacer estupideces, para luego después de dormir decir, - “¡Que Pena!” me parece que mas nunca en la vida deberías volver a tomar. Lo hecho, hecho esta. Lastimosamente por estas situaciones muchas personas pierden sus trabajos en fiestas de Navidad, precisamente por ser ellos mismos. Es también como aquella llamada que hice borracho a la cual llamea alguna mujer dije “te quiero” o “te amo” o simplemente, decir a las 5 AM “Que estás haciendo? , puedo pasar por tu casa”, llamar y hablar en ingles, portugués o alemán o peor aun llamar al otro lado del mundo. También está el que se levanta al día siguiente con una persona a la cual, o puede ser lo mejor del mundo o una simple equivocación.
Al final y hablo por mi cuando estoy borracho, créanme todo lo que digo, porque estoy seguro que nunca he sido tan sincero y honesto, cuando digo te quiero es porque realmente lo siento o cuando digo que quiero vomitar es porque realmente lo siento. Y si fuera por mi añadiera un decimo tipo de tomador, El tomador Honesto. Pero claro, siempre está el que el día siguiente dirá, “Que te voy a creer, si estabas borracho”. Es por eso que esos “te quiero y extraño” muchas veces quedan en el olvido, junto con los planes para almorzar los domingos o la llamada en sobriedad que nunca se realiza. E imaginándome todo esto y pensando un poco solo me queda por decir que el que invento la frase “tomar para olvidar” tuvo que haber conocido a algún otro pensante que habrá dicho “tomar para recordar”, porque al final toda esta mierda da igual, estando sobrio o borracho, saludable o enfermo. Lo que tú eres lo llevas adentro, igual siempre llegaras al lunes cansado y sediento.
Por si las moscas esto:
http://www.youtube.com/watch?v=9mCrxAc63dw

No hay comentarios:
Publicar un comentario