
Actores. Actores y actrices somos en esta gran obra de teatro a la cual llamamos vida, por mas trillado que suene, hoy lo veo como si fuera la mejor obra de teatro que jamás hayan hecho o el mejor libro que hayan escrito o el mejor programa de televisión de la historia. Y es que me he compenetrado tanto con mi papel que en la realidad a veces me siento como aquel sujeto que interpreto y se me distorsiona mi mundo real. Lo mas abstracto es que me encanta, solo y porque siento.
He descubierto que entre la penumbra y lo tenue que suelen ser algunas mañanas, que siempre llega aquella luz que ilumina mis días o segundos. Es por eso que hoy me visto con pedazos de recuerdo y una alegría que esta físicamente distante, pero la siento igual a cuando los pies hacen fricción con la arena del mar. Aquí, justo y precisamente aquí, aquí es donde perteneces y donde siempre supe que ibas a estar, porque alguna vez hace media década atrás, lo escribí en un papel y hoy en día lo vuelvo a leer y entiendo perfectamente porque lo escribí, es por eso que tomo esas palabras y estas vivencias como inspiración a lo que muchos dicen pero muy pocos creen, que el tiempo decide todo y el destino sabe muy bien como hacer las cosas. Para esa belleza que engalana mis sentidos y le da un toque “paulista” a mi vida. Hoy respiro y entre confusiones porque de seguro las hay y apareces tú, cuando más necesitaba que aparecieras.
…ASI EMPEZÓ LA COSA.
Era un jueves de mi juventud, juventud de la cual todavía disfruto pedazos porque dicen en la calle que la juventud se basa en la mente, pero las fotos reflejan otra verdad. En fin era realmente joven, solitario y con muchas metas por cumplir con ganas de conquistar al mundo, tenía tres semanas de haber empezado mi carrera universitaria, estaba completo y lleno de fuerzas, con debilidades y problemas como cualquier otro, pero ni siquiera sabía que la tenia, era cuerpo, alegría, corazón y espíritu. Enfocado en un mundo del cual había conocido mucho pero a su vez conocía muy poco, empezando a formar un criterio y una perspectiva que hoy en día todavía le sigo dando vueltas pero veo las cosas mucho mas claras. Aquel jueves recibo una llamada un poco desubicada que me confirman los rumores de unos extraños inadaptados a mi país, creo que nunca fui muy fanático a los extranjeros, para ser sincero nunca me gustaron y todavía no me gustan, pero poco a poco fui empezando a darles forma. Lo cierto es que me dijeron ese jueves que si quería salir el viernes con los extranjeros aquellos a tomarme unos tragos y hacer algo diferente, salir de la siempre aburrida rutina. Después de darle vuelta al asunto acepte y no le di mayor importancia, pensé un viernes perdido que mas da, paso el día y llego el tan inesperado viernes.
Aquel viernes estaba solo en mi casa, mi familia no se encontraba en el país decidí salir y comprar comida china y por ende unas cuantas cervezas que nunca caen mal, regreso a mi casa, cómo y veo lentamente como cae la noche, así como queriendo decir algo, pero nadie sabe realmente que es, es ahí cuando recibo otra llamada que me dice “alístate vamos por ti”, con pereza y hasta con mala gana me pongo mi ropa, recuerdo muy bien una camisa negra y un jeans, me acompañaba esa noche esos pensamientos que lleva cualquier adolescente roquero y me fui al viaje inesperado.Tras unos cuarenta y cinco minutos o menos llegamos a aquella casa, donde primero sale una señora que podría ser mi madre y me saluda, yo me dije: - “pasare la peor noche de mi vida”, a los segundos después de saludar a todos los presentes en el auto, me dice “esta es mi hija”. Mis ojos no querían mirar tanta belleza y retrocediendo en el tiempo, me sentí cuando tenía 6, 7 años y volvió ese temor inmenso hacia el sexo femenino. Recuerdo estaba nervioso y me preguntaba yo mismo, ¿porque? no era yo, el roquero confiado que se las sabia todas y ahora me estoy quedando solo con una hermosura de mujer que ni siquiera habla mi idioma y a la cual yo estoy supuesto a entretenerla. Quiero que la noche acabe ¡ya!
Pasaron los minutos y era ella la que me hablaba, no se como porque ahora que la conozco me doy cuenta que ella es tímida, en fin, mis palabras salían con cierto revuelo y en ciertos momentos llegue a ser la persona mas aburrida del planeta tierra, pero a medida que el alcohol afecta los sentidos y se va involucrando un poco mas en el cerebro, creo que los hombres y mujeres en general, se van despreocupando mas se convierten en otras personas y empezó a salir el muchacho, fui ganando terreno en cada aspecto esa noche, hable de Panamá, hable de música, hable de mi historia, dije un par de chistes y le dije que me contara su verdad, al fin y al cabo estaba seguro que mas nunca la iba a volver a ver. Al final de la noche ya empezaba a sentir esa nostalgia de cuando crees perder algo y me aseguré de volverla a ver el día siguiente; y así fue.
El día siguiente, había una cena e inventé lo imposible para llegar a dicha cena, porque sabia que iba a estar ahí, no desaproveche el tiempo y enseguida nos fuimos a pasear, el sitio no era de mis favoritos, era un discoteca de la ciudad de Panamá, llegamos a dicho lugar y las luces apuntaban a ella y yo era su sombra y lo fui mucho mas cuando se entero que no sabia bailar, es que para serles sincero bailar, nunca me llamo mucho la atención y siempre vi a las discotecas como el sitio donde los tragos son caros y hay muchas mujeres. Me senté en una mesa con dos muy buenos amigos pero no me enfocaba en lo que me hablaban simplemente no dejaba de ver a esa extranjera hermosa, que no se porque no podía dejar de mirarla, ni mucho menos sacármela de la cabeza.Fue ahí y con el permiso de mis amigos que fui a su rescate, me llene de valentía y coraje y fui a esa pista de baile, decidido a bailar con ella, pasara lo que pasara y sin importar respuesta. Cuando me vio, me sonrío y me regalo un abrazo y entre una mirada de sufrimiento y alegría me dijo: “gracias a dios que llegaste”.Salimos de aquella pista y empezamos a hablar, hablamos por horas, apagaron la música del lugar y otro muy buen amigo me dice, vamos para mi casa, me fui embobecido con su mirada y su perfecta manera de hablarme. Cuando me di cuenta eran las 4 AM y ya los tragos hicieron su labor, las palabras salieron creo que es momento de darte un beso y me lo esquivo. Le dije, que si quería ver el amanecer y nos quedamos afuera de la casa de mi amigo viendo el amanecer, ella me comento que nunca en su vida había visto eso y le dije que en la playa, es mucho más hermoso y nos fuimos a dormir. Al llegar a mi casa le dije que me acompañara a fumarme un cigarrillo, ella no fuma y accedió, me dijo que el cigarrillo es malo, yo lo bote, la mire y la bese. La bese con la inocencia de mi juventud pero a la vez con la experiencia de mis pobres jóvenes años, la bese porque volverse loco de vez en cuando no es malo para nadie, la bese sin haber conocido a su familia, sin saber hablar su idioma, sin tener que gastar horas hablando por teléfono, la bese y me beso porque creyó en lo que le decía, al igual que yo creí en sus palabras, fue tal vez un simple beso que nunca debió pasar, pero fue el principio de la mejor historia de todas.
Al día siguiente, toca la puerta de mi cuarto y con pena, humildad y sencillez me pregunta que estaba sonando el timbre del apartamento. Asustado salgo de la habitación y pregunto quien es y por obra del destino me habían pasado a buscar para ir a Portobelo, junto con ella. Fue Portobelo en la Provincia de Colon, el testigo necesario para sellar con otro beso un “SI”, para una relación tres días fueron necesarios para empezar algo que duraría la inmensidad de los años.
Pasó el día y llegaron más segundos, minutos, horas y días, poco a poco apareció el señor mes y fue un triste día de ese mismo año que se marcho para su tierra, para dejar a este ciudadano solo en su sentir, entendí porque las aerolíneas son millonarias, porque las fronteras eliminan que todos vivamos juntos, entendí que el mundo es tan grande pero a su vez tan pequeño que es imposible perderse.
Pasó un mes y medio, en este fue creciendo la comunicación a falta de visitas, fui conociendo su voz, a falta de besos fui aprendiendo a extrañar, a falta de abrazos aprendí a aguantar. Pero luego vino la revancha que siempre te da la vida, paso el tiempo que debía esperar y llego la felicidad nuevamente. Me fui a tierras que no conocía, solo por ella otra vez ella. Todo fue excelente al llegar me encontré con ella, era tan raro ya que el tiempo y la soledad se dedican a que así sean los reencuentros. Pero valió la pena después de cenar la agarré y le dije que la extrañaba y un beso volvió a sellar lo que seria el mejor viaje de mi vida. No recuerdo exactamente cuantos días estuve en ese extraño país, pero si recuerdo de todos los besos que nos dimos, de cada lugar que visite de cada noche que pase junto a ella, también recuerdo del olor de mi habitación, que con ella pase los mejores momentos de mi vida y hay que tener valor para mantener algo tan hermoso a distancia y regrese a mi Panamá. Con mezcla de sentimientos ya que me había mentalizado que mi lugar era en otras tierras porque con ella todo era bueno, pero tenia que seguir trazando mi camino. No fue fácil, pero decidimos continuar con nuestro conflicto de emociones, pensando que éramos lo suficientemente fuertes como para llevar algo tan grande en nuestros corazones y espaldas. Y así paso el tiempo, llamadas cotidianas, día y noche, pareja normal pero distante, todo es fácil cuando hay amor, pero un día nublado cuando caen los rayos y empieza a llover es muy fácil dejar caer la bandera y es mucho más fácil para alguien con tan solo 17 y 19 años de edad. Y dejo caer las ganas, no la culpo, quizás yo hubiera hecho lo mismo o quizás hubiera esperado más, quien sabe. Un día de Octubre, recibo su llamado cubierto en lagrimas, lagrimas que ha distancia mojaban mi rostro y destruían mi corazón y así quedo…
Seguí caminando más solo que nunca, entre la soledad, eventualmente recibía noticias de ella, pero tenia que alejarme y reempezar mi realidad, realidad que me la propuse mas normal que cualquier otra cosa y volví a donde sabia caminar. Y empecé, le gane mas aprecio a mis amigos que nunca me abandonaron, a mi familia y a la manera fantástica de olvidar un problema. Volví a cumplir años y pasaron algunos meses hasta el Julio, si el amigo Julio de la calle 365. Te volvía a ver, la volvía a ver porque así es el destino y esta vez me jugo una mala partida, mi corazón y mi vida volvió a caminar donde ya había caminado, pero llego ella de una vez por toda y confundida al igual que yo, se dio cuenta de mi sola realidad y yo de su verdadera fortuna. Me tocó verla, comer con ella, invitarla al escenario pero era distante, sentía que era el final de lo que una vez comenzó como el mejor comienzo del mundo. Ya yo caminaba acompañado y sentí que la perdía para siempre, fueron siete largos días. Los cuales pasaron sin pena ni gloria, lo único diferente fue que la volví a ver.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Empecé a vivir solo me olvide de todo camino recorrido y empecé a buscar nuevos horizontes, pasaron los años y justa y exactamente dos años después, de aquel viejo Julio, decido tomar otro avión hacia otras fronteras, fronteras donde corre el vino y la comida es muy buena. Ya con una nueva noción de ver las cosas, nuevos problemas, olvidadas personas voy caminando en Santiago de Chile y paro en una esquina a revisar, mi correo electrónico, entre lugares y personas, abro uno correo y como si fuera un ángel, era la madre de aquella extranjera que conocí hace 3 años atrás, el correo decía que su hija estaba en Santiago de Chile, en un hotel que esta justamente atrás de mi hotel. Como el destino puede ser tan preciso. No le di mucha importancia a ese pequeño y gigante detalle, pero algo me decía que no podía dejar que esa situación pasara desapercibida. Tome unas monedas, me puse un abrigo, me fume cuatro cigarrillos y me fui en busca de ella, para coincidencia mía al llegar a esa calle con el cigarrillo prendido, veo un bus de turistas llegando al lugar, decidí prender otro cigarrillo mas, mientras mi cuerpo temblaba y mi corazón me palpitaba muy rápido. Es ahí cuando la veo. Trato de esconderme entre los autos pero a desgracia mía el último auto que quedaba en la avenida se había ido. Doy una vuelva a la manzana para agarrar valor y entro al hotel como un loco gritando. “-¡Hola!”, toda su familia, incluyéndola a ella se dan vuelta y me miran como si fuera la persona mas loca del mundo. Yo por dentro estaba muerto de susto, a la única persona que conocía realmente era a ella, esa hermosa extranjera que una vez encontró amor en mi país y ahora estoy yo frente a ella y su familia a miles de kilómetros de mi querida patria, así que me las tuve que ingeniar para no ser tan obvio. Aunque eventualmente si lo fui.
Estuve en ese hotel hablando lo primero que se me venia a la mente por una escasa media hora, compre unas empanadas chilenas y me fui a mi hotel. La vi aunque nunca fue como yo quise, al momento de irme de Chile hacia otro destino, estoy en el aeropuerto con una sonrisa grandísima, cuando estoy caminando hacia mi puerta de abordaje, veo unas personas de espalda y eran justamente ellos. Pero como buen caballero llegue a sus espaldas y los salude y recuerdo que le dije en el oído a aquella extranjera que siempre la iba a querer y nuevamente, no la volvía a ver más.
Eventualmente recibía un e-mail de ella, a veces hablamos de ciertas cosas y a veces se perdía y no volvía a pensar más. En el transcurso y de vuelta a mi zona de confort, conocí a alguien más, persona que me enseño tantas cosas y ha sido mi objeto de sufrimiento y amor, conocí el amor real y casero, conocí verdaderamente que es sufrir por amor, que es reír con amor y derepente la hermosa extranjera, no estuvo mas en mi vida, fueron unas escasas veces que solía hablar con ella. Es extraño ahora que lo analizo, mientras estuve con este otro amor, deje de pensar en la extranjera, no la veía en las fotos, no recordaba su cuerpo, no me importaba recordarla, aunque la mente es maravillosa y eventualmente salía su nombre en alguna conversación o simplemente me acordaba de su cumpleaños, fechas importantes, logros alcanzados, pero eran esporádicos, creo que este amor local hizo muy bien su trabajo, es por eso que logre enamorarme y me iba bien, muy bien.
Trate a la este nuevo amor local como jamás había tratado a nadie, le di lo mejor de mi, le di mi cariño, confianza, amistad y sobre todo el amor que ella se lo merece, la conocí y es así de fácil, me enamore. Tuvimos problemas como en cualquier otra relación, pero la supimos superar aunque fueran por un momento.
30 DE AGOSTO
Como no olvidarlo, fue un sábado, sábado gris, reseco y húmedo, de esos sábados donde no tienes nada que hacer, que simplemente desempolvar viejos amigos, como la guitarra y quedarme tocando al frente del aire que pasa por la ventana, eras un sábado como esos, exitosos, suaves, lentos y en donde no pasa nada. derepente llama ella, la extranjera que siempre estuvo ahí, pero siempre logra irse, estuvimos hablando de todo un poco, de lo bueno, de lo malo, de su vida y la mía, de todas las culpas, momentos, situaciones que suceden en los diarios de nuestras vidas, hablamos fácilmente como por unas 3 a 4 horas, es inevitable sentir en estas situaciones y creo que me devolvió el favor, hablando con ella deje de pensar en todo simplemente me enfoque en su realidad y su entorno tratando de adaptarlo al mió. Se dijeron cosas y me enseñó cosas aunque sea en la distancia y se despidió con un adiós, de esos que son un “hasta luego”. Su despedida era como si ella supiera lo que iba a ocurrir meses después. Continúe con mi amor, verdadero y en armonía de guerra no se porque, decidí entrar al campo de batalla y enfrentarme a mis mas grandes monstruos y hacia fue, termine en la montaña que ha sido redactada en anteriores momentos, de formas mas habituales, pero es que concientemente fue ahí, en aquella montaña donde un día descubrí la verdad. Me dije que si de regresar a mi tierra, el amor no estaba me iría a buscarlo a otras tierras lejanas. Porque como decimos en buen panameño “lo que es pá ti, es pá ti”. Analizando bien mi pensamiento en la montaña aquella, lo discutí con los otros soldados o guerreros y apoyaron mi idea, ya que es fácil y simple y es soñadora y sin los sueños que seriamos nosotros.
Al cabo de los días, regrese a Panamá, tierra que me da y me quita pero es donde me toca caminar la mayoría de mis pasos, situaciones difíciles y constructivas, decidí guiarme por lo conocido nuevamente al continuar viviendo, no lo niego fue hermoso, fue divino y es por que esas cosas nunca mueren una de las mejores cosas que me ha tocado vivir como ser humano, pero las paginas se cierran y se abren nuevos capítulos. Es ahí cuando vuelve a aparecer la extranjera hermosa que me cautiva por su sencillez nobleza y bondad, reaparece en mi obra por poco tiempo, pero el destino me da las herramientas y la oportunidad para volverla a ver, volverla a besar después de largos 5 años donde he madurado, he aprendido, he caído y me he levantado. Después de este tiempo me doy cuenta que nunca dejo de sentir esas cosas por mi y yo jamás de sentir lo que siento por ella, porque las paginas cuando son escritas y no se les escribe el punto final siguen abiertas, hasta que vuelvan las ideas continuar con la escritura, porque en la música al no acabar con una redonda, se entiende que continua la banda tocando y cualquier cosa puede pasar. Es así con todo, a la medida que no se deja claro que algo llego a su final, todo sigue sucediendo y ni siquiera el tiempo se atreve a pararlo al menos que sea algo débil, cosa que en este caso no es.
Esta es mi historia, un poco diferente a las habituales, pero se que como esta habrán mas en el mundo entero yo por mi parte solo quiero concluir diciendo que hoy falta menos para el reencuentro porque así lo quiero, así creo y así luchare como siempre lo he hecho, porque después de todo ¿A quien no le encanta sentir?, ¿A quien no le gusta el amor?, por eso creo que el amor camina en la vía del destino y justamente por eso en dos días, deje de darle vueltas a dos años o cinco años, a dos días y en dos días y a medida que sigan pasando dos días llegare rápidamente a mi objetivo y no le pondré el punto final
Saludos,
Jeansin*World 2009